CAPADA DE UN CABALLO CONTADA POR EL MISMO
(Oh qué triste y amargo mi
penar cuando supe que me
iban a capar)
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"cuando aquel de quien era prisionero
sal llevaba al potrero
mucho que me alegraba!
Pero jamás aquella sal probaba:
ni un grano me dejaba ese judío,
aunque era el potro compañero mío,
Razón porque viviera yo lanudo
como cebado sacristán ocioso
mas, a pesar de todo, yo engordaba,
dejando casi muerto de la tusa
a mi socio con cara de lechuza,
cuatralbo coleador, carranchiloso,
angurriento, logrero, jactancioso,
mancoreto, trotón y bien pedorro.
-2-
Oliendo aquí y allá, correteando,
triscando ansioso y anhelando
ser caballo bien ágil y contento
yo lanzaba relinchos con aliento,
iba y venía al trote alebrestado,
o galopando, o al paso repicado,
o ensayando posturas a porfía
en busca del amor con ardentía
-3-
De pronto sucedió quién lo creyera?
que al final de una gira mañanera
me topé de improviso unas potrancas,
de cuello erguido, de lustrosas ancas,
que pastaban contiguo a do yo estaba,
aunque un vallado feroz nos separaba,
ya que su dueño, un viejo montaraz,
no permitía las olieran por detrás.
-4-
Tal suceso volviome medio loco
y enamorada relinchaba un poco
bien duro, que lo oyeran Ellas,
tan gustosas, tan ágiles, tan bellas,
tan esbeltas, tan lúcidas e inquietas,
tan brinconas, tan finas y coquetas,
tan cerreras, tan vírgenes y prietas,
tan ariscas, tan buenas y secretas
-5-
Mas, animado por las vitaminas
y repleto de fuerzas ultra equinas,
una mañana me salté el vallado
y en carrera veloz llegué a su lado,
sudoroso, retozón y alebrestado,
nervioso, tembloroso, apasionado
con algo muy largote y entiesado
que me salió del cuerpo acalorado,
-6-
Con zalemas y piruetas cortesanas
me recibieron las apuestas damas.
Y yo, autorizado por aquellas gracias,
hice sobre ellas Ellas tales acrobacias,
que casi me desmayo al instante...
pues bajé débil, extenuado, agonizante,
con la verga trompona y chorreante
y un copioso sudor escalofriante.
-7-
Y sucedió que mi patrón furioso,
por ese atrevimiento escandaloso,
mandó que me llevaran al corral,
que me tumbaran y me echaran brial
y me sacaron los derechos que tenía
a ser caballo de raza y lozanía,
pues siendo tan lascivo y descarado..
merecía por siempre estar capado.
-8-
Reunidos en torno a un bramadero,
con la soga más fuerte del vaquero
me amarraron las manos y las patas;
pasando por el cuello mas tirantas
que al recobrarlas con fiereza enorme
me convirtieron surullo informe,
sin derecho siquiera al pataleo,
mas sufriendo de orina un gotereo.
-9-
Provisto de un Platón con Veterina,
de navajas, de agujas y de piola fina,
llegó por fin el capador infame
y, sin piedad,siquiera sin hablarme
presumido, poniéndose en cuclillas,
comenzó a irrespetarme las criadillas,
con apretones, sin piedad alguna,
y haciéndolas brincar una por una.
-10-
Y fue tan cruel el criminal antojo
que me dejaron descubierto un ojo
para que viera, sin perderme nada,
la triste operación de mi capada.
Dos cortadas finitas y largotas
dejaron la salida de mis pelotas,
envueltas entre fibras y tendones,
los cuales reventaron a tirones,
11-
quedando el hijo e la mancoreta,
con un feo vacío entre la horqueta,
bañado en sangre, la pupila yerta,
angustioso pujido por la jeta,
desintegrado, la mirada incierta
y la viril estampa descompleta.
Ya no podría calar mi bayoneta
ni mantener mis dos en la bolseta.
(.....)
BENJAMIN ANGEL MAYA
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